La obesidad infantil en la provincia va en creciente aumento. Tres de cada 10 chicos en edad escolar padecen sobrepeso y obesidad. Estos datos, deben llamar a la reflexión. En ese marco, desde la coordinación de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud de Entre Ríos se realizan talleres de sensibilización para la población y los equipos de salud. En ese sentido, y de forma articulada con el Consejo General de Educación (CGE), se lanzará el 30 de junio un curso de capacitación digital dirigido a 1.500 docentes entrerrianos sobre alimentación saludable y actividad física para niños.
La obesidad infantil es uno de los flagelos de salud pública más graves del Siglo XXI, y está afectando de forma negativa a los países de bajo y mediano ingreso, sobre todo en el medio urbano. Actualmente, los chicos de esta sociedad, están sometidos a una ingesta alimentaria inapropiada, así como a la profundización del sedentarismo, producto de que pasan cada vez más horas frente a una pantalla, y sujetos a la influencia de publicidades televisivas que promueven la comida chatarra.

En consecuencia, la alimentación saludable y la realización de actividad física, así como el sostenimiento de la lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses de vida, son claves para disminuir las probabilidades de padecer obesidad. En este marco, las estrategias sanitarias a nivel provincial, priorizan, diseñan, monitorean y evalúan intervenciones para la prevención y control de esta enfermedad.

Los niños o adolescentes que son obesos tienen más probabilidades de padecer enfermedades crónicas como diabetes, asma y problemas cardiovasculares, entre otras. Según un relevamiento del área de Alimentación Saludable, dependiente de la coordinación de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud, en la provincia la población más afectada por esta probelmática es el grupo de niños de seis a ocho años.
La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

En este sentido, la integrante del equipo del área, Evelyn Baraballe, aseguró: “La prevalencia es de un 35 por ciento, por lo que tres de cada diez chicos tienen exceso de peso. Además, hay que decir que según un estudio a nivel nacional, nuestro país encabeza la tasa de obesidad infantil de América Latina”.

En tanto, los datos del Programa Provincial de Sanidad Escolar (Prosane) muestran una tendencia creciente de sobrepeso en niños de primer y sexto grado de la primaria en un transcurso de cuatro años. En el 2011, 35,9 por ciento de un total de 26.614 chicos de la provincia, presentaron exceso de peso. En tanto, en 2014, el porcentaje fue mayor, del 38,4 por ciento.

Por qué engorda la población

Los factores más importantes que promueven el aumento de peso y la obesidad son el consumo elevado de productos de bajo valor nutricional y alto contenido de azúcar, grasa y sal; la ingesta habitual de bebidas azucaradas; y la actividad física insuficiente.

Lo que comemos, en su mayoría, son alimentos ultraprocesados, productos alimenticios que pasan por varios procesos industriales y conservan poco del alimento original. En referencia a este tema, Baraballe explicó: “Lo que preocupa son los ingredientes que llevan estos productos y que hacen que sean adictivos, como aceites, almidones, azúcar, grasas trans tóxicas, aglutinantes, colorantes, edulcorantes, mejoradores sensoriales como aromatizantes y saborizantes. Son bajos en fibra alimentaria y proteínas y altos en valor calórico”.

Asimismo, la nutricionista hizo referencia a otro componente alarmante a la hora de hablar de aumento de peso y obesidad infantil, el sedentarismo: “Los niños argentinos están en promedio cinco horas diarias frente a la pantalla de la televisión, computadora, tablet o celular. Sumado a esto, los chicos están expuestos a más de 60 publicidades televisivas de comida chatarra por semana, esto de alguna manera explica el aumento de la obesidad”, indicó.
Otro factor responsable del desarrollo de la obesidad ha sido el consumo de bebidas azucaradas como jugos, gaseosas y aguas saborizadas. En este sentido, Baraballe aseguró: “Este tipo de bebidas no sólo provocan obesidad sino también diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico. Las gaseosas azucaradas –agregó-, no aportan nada vital a nuestro organismo, solo azúcar, comúnmente llamadas calorías vacías y una gaseosa de 600 cc. aporta 12 cucharadas de azúcar, con todo lo que implica en el organismo”.

Líneas de acción

Frente a esta problemática en creciente aumento, desde el Ministerio de Salud se han fijado líneas de acción para la prevención de la obesidad infantil. Las acciones tienen que ver con la sensibilización a la población y equipos de salud con respecto a la alimentación saludable y la actividad física; la promoción de la lactancia materna; la vigilancia e investigación de casos; y las políticas de reglamentación.

En este marco, el próximo 30 de junio a partir de las 9,30 horas en la Casa de la Cultura de Paraná –Enrique Carbó Nº 194–, se presentará el Curso Virtual de Educación Alimentaria Nutricional y Actividad Física, una estrategia de capacitación dirigida a 1.500 docentes de la provincia, que se realiza junto al Consejo General de Educación (CGE) para promover la salud de los niños.

Se realizarán campañas de difusión para concientizar a la población sobre la importancia de la prevención, y con el objeto de dar a conocer las complicaciones que trae el sobrepeso y la obesidad. Además, se trabajará en lineamientos de meriendas escolares saludables y, a través de los municipios, en bebederos seguros y accesibles, y actividad física gratuita.

(Prensa Ministerio de Salud)

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